Proyecto: IG-CT-014

ASOCIACIÓN DE GANADEROS DEL LITORAL Y GALÁPAGOS

Mejoramiento y manejo de potreros con gramíneas y leguminosas en el trópico húmedo ecuatoriano


La ganadería bovina de carne y leche aporta significativamente a la alimentación de la población ecuatoriana. La región litoral produce el 65 % de la carne del país. La ganadería de leche en la costa ecuatoriana ha crecido en los últimos años y aporta con el 20% de la producción nacional (SICA 2002). Estos índices convierten a la ganadería bovina que se desarrolla en la costa ecuatoriana en una actividad económica de importancia. Sin embargo los parámetros de producción y productividad son bajos. Así por ejemplo,  en promedio,  la velocidad de crecimiento en ganado de carne es 286 g/día (Giler 1985), la carga animal, medida en términos de Unidades Bovinas Adultas (UBA), es 0.8 UBA/ha/año (SICA 2002) y la producción de leche es 2.5 L/vaca/día (MAG 1987).  

El manejo inadecuado de los potreros sembrados únicamente con gramíneas es la  principal causa de la baja productividad. En efecto, los pastos utilizados en el trópico ecuatoriano en donde predominan las gramíneas, no suplen adecuadamente las necesidades de la alimentación animal en términos de una mayor concentración y balance energético-proteico.  

Las leguminosas asociadas con gramíneas mejoran la calidad nutritiva del forraje. El Arachis pintoi, planta conocida como maní forrajero, es una leguminosa que ha mostrado buen comportamiento y palatabilidad en asociación con las gramíneas del trópico. Las leguminosas además ayudan a mejorar la calidad proteica de la gramínea con la que se asocian debido a su capacidad para fijar nitrógeno en el suelo. Otra de las ventajas de las mezclas forrajeras es la de tolerar el pastoreo intensivo, pero para ello es necesario una rotación de potreros adecuada. El uso de cercas eléctricas optimiza la utilización de los potreros al permitir rotaciones más precisas que sometan al ganado a pastorear la mezcla forrajera. 

Este proyecto se propuso estudiar la asociación de maní forrajero y gramíneas tropicales manejada con cercas eléctricas. Para el efecto se plantearon los siguientes objetivos: 1) mejorar la calidad del pasto, 2) aumentar los rendimientos de carne y leche y 3) incrementar la capacidad de carga animal por unidad de área.  

El proyecto se llevó a cabo en las zonas de Sto. Domingo con vacas de leche y Naranjal con toretes de engorde, con el apoyo de las respectivas Asociaciones de Ganaderos y la colaboración de productores que pusieron a disposición áreas para la realización de los ensayos. En cada zona se implementó la asociación en módulos experimentales de cinco hectáreas, cuyo comportamiento se comparó con el manejo tradicional que lleva el productor (área control). Los ensayos de campo en las dos zonas, se iniciaron con el establecimiento de la leguminosa y la gramínea. Una vez establecida la asociación y con un diseño experimental adecuado, se procedió a seleccionar los animales.  En la zona de Naranjal los toretes se pesaron al inicio del ensayo y luego se pesaron con intervalos de 30 días. El peso se registró en kilogramos (kg).  En la zona de Sto. Domingo la producción de leche se midió en litros (L) y se registró la producción de la mañana y la tarde. El sistema de ordeño fue mecánico. Aunque hubo algo de variación en los sitios experimentales, se logró en promedio llegar a una mezcla en la proporción de 30% y 70% entre Arachis pintoi y Panicum maximum, respectivamente. Se observó que hubo un equilibrio en la mezcla de las dos especies forrajeras y que los animales respondieron adecuadamente al consumo de ambas.

Entre los resultados alcanzados con ganado de carne (raza Brahman) se tiene que  el incremento de peso fue mayor (P < 0.05) en el grupo experimental con 127.0 kg/animal, que en el grupo control cuyo incremento fue de 91.3 kg/animal. El rendimiento de carne por hectárea fue de 381 kg  para el grupo experimental y de 91 kg para el grupo control. Esta diferencia de 289 kg de carne a favor del grupo experimental representa el 317 % de beneficio. La carga animal ha/año fue 2.6 UBA para el grupo experimental y 1.0 UBA para el grupo control. El periodo de engorde se redujo a 167 días para el grupo experimental, debido a que los animales de este grupo alcanzaron un peso promedio de 390 kg en ese lapso, mientras que para el grupo control fue de 205 días. La velocidad de crecimiento fue 802 g/día para el grupo experimental y 454 g/día para el grupo control.

Para el caso de ganado de leche (raza Brown Swiss), los resultados favorecieron al grupo experimental (P < 0.05). La producción de leche por vaca por día fue de 10.9 L en el grupo experimental y de 10.0 L en el grupo control, lo que indica que aunque el grupo experimental fue mejor, las pasturas son también buenas en la zona, aun cuando están constituidas sólo por gramíneas. Sin embargo, la producción de leche/ha fue superior para el grupo experimental (3.600 L), en comparación con el grupo control (1.857 L). La carga animal/ha/año fue de 2.6 UBA para el grupo experimental y 1.6 UBA para el grupo control. La producción de leche y la carga animal por hectárea fueron más altos en el grupo experimental. Esta ventaja se puede atribuir tanto al aporte nutricional del maní forrajero como al manejo del pastoreo con las cercas eléctricas.

Para implementar esta tecnología el productor necesita invertir $ 3,400 en 5 ha (establecimiento de la asociación y compra e instalación de cercas eléctricas). Para manejar el proceso se necesita un capital operativo de $ 1,250 por año en 5 ha, incluyendo el rubro de fertilización. Tanto en el ensayo con animales de carne como en el de leche la inversión se recupera en 6 años. Además se determinó que el pasto producido no fue utilizado en su totalidad con 2.6 UBA/ha. El excedente de forraje permitiría incrementar la carga hasta 3.85 UBA/ha/año, con lo cual el productor puede manejar más animales. En este proyecto no se evaluó el mejoramiento de índices reproductivos, que también se van a ver influenciados positivamente con esta tecnología.

Basándose en los resultados obtenidos se puede concluir que la mejora tecnológica arrojó resultados favorables para el productor. Los datos revelan un mejoramiento significativo en la producción de biomasa por hectárea y en la producción de carne y leche por animal y por hectárea. La inversión que tiene que hacer el productor para implantar la mejora es económicamente manejable, ya que el efecto de esta mejora le permite cubrir dicho rubro. La actividad ganadera es una actividad productiva en la que las inversiones se amortizan entre los 10 – 15 años. Esta tecnología le garantiza al productor recuperar su inversión en un periodo de 6 años.  Una vez recuperada la inversión el productor estará en capacidad de incrementar áreas a menor costo. Así por ejemplo el generador de las cercas eléctricas tiene mayor capacidad que la utilizada en las 5 ha. Además el material vegetativo para la siembra del maní forrajero puede obtenerlo del área previamente sembrada. 

Los resultados del proyecto y la factibilidad económica para su aplicación, son dos aspectos que hacen de esta mejora tecnológica una alternativa válida para ser acogida por parte de los productores del trópico húmedo ecuatoriano.

 

 

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