Proyecto: IQ-CV-042

INIAP Estación de Chuquipata

Evaluación de líneas élite de fréjol arbustivo y arveja para la Sierra Sur del Ecuador


El fréjol (Phaeolus vulgaris) y la arveja (Pisum sativum) son dos leguminosas importantes en los sistemas de cultivo de los productores de la sierra sur, por área sembrada, consumo y comercialización. Son cultivadas mayormente por pequeños productores y muy importantes en la alimentación rural y urbana de la sierra sur del país. Son consumidas en grano seco y tierno, constituyéndose en una fuente importante de proteína barata en la dieta de productores y consumidores.

La producción se destina para los mercados locales, así como también para Guayaquil, Machala, Cuenca y el Oriente y el excedente para el autoconsumo, resultando estos dos cultivos en importantes generadores de ingresos para las frágiles economías rurales. El fréjol y arveja son también importantes por contribuir al mejoramiento sostenido de los suelos pobres por medio de la fijación biológica del nitrógeno.

Los constantes cambios en la demanda con hábil manejo de los comerciantes e intermediarios, hace que algunas variedades pierdan su interés en algún momento en el proceso productivo con el sólo objetivo de reducir los precios a los productores. También la demanda es cambiante en fréjol por la gran diversidad genética (color de grano, formas de vainas en verde, precocidad, hábitos, etc.) que se encuentra todavía distribuida a lo largo de la sierra sur y que los productores se adueñan de ciertos genotipos y hacen de ellos el sustento alimentario y económico.

En razón de lo anterior más la decadencia de algunas variedades del INIAP se formuló el presente proyecto cuyo objetivo general es el de evaluar líneas elite de fréjol y arveja con investigación participativa (IP) y el enfoque de género para mejorar los ingresos económicos y elevar la calidad de vida de los agricultores/as de Cañar, Azuay y Loja. Los objetivos específicos planteados son:

Evaluar y seleccionar líneas elite de fréjol y arveja de buen rendimiento y tolerantes a enfermedades e incrementar semilla de las líneas promisorias;

Validar y difundir los resultados para concienciar a los agricultores sobre el potencial que tienen las variedades y el uso de semilla de calidad y

Fortalecer la capacidad de los grupos de productores para que se conviertan en promotores técnicos de su región.

En el proceso se evaluaron diecinueve líneas de fréjol arbustivo distribuidas en tres ensayos y en 10 localidades más 14 líneas de arveja evaluadas en tres ensayos distribuidos en 15 localidades, sembrados en lugares representativos para cada cultivo a lo largo de la sierra sur. A la Estación Experimental Chuquipata ingresaron 276 líneas de fréjol arbustivo desde el CIAT y México que fueron evaluadas en la Granja Experimental Bullcay “Gabriel Terán Bolaños”

En las 13 Evaluaciones Participativas realizadas en los ensayos de arveja y fréjol arbustivo participaron 284 agricultores/as, de los cuales el 40% fueron mujeres y las líneas seleccionadas resultaron ABE1, ACE4 para fréjol arbustivo y la línea BLANQUITA en arveja

La línea ABE1 se denominó INIAP 422 BLANCO BELEN; la línea ACE4, INIAP 423 CANARIO y la línea Blanquita, INIAP 435 BLANQUITA, como nuevas variedades para la sierra sur del país ampliamente aceptadas para el autoconsumo y la comercialización tanto en grano verde como seco. El rendimiento de las nuevas variedades supera por sobre el 20% a los rendimientos reportados por el INEC (2001).

Los eventos de capacitación congregaron un total de 1254 agricultores/as aproximadamente, en donde la participación de género (familia) fue decisiva en la selección de las nuevas variedades con el 38.8% de participación. Además, en este proceso de capacitación impartido por el proyecto se han formado 17 agricultores promotores en las tres provincias en los rubros de fréjol arbustivo y arveja que están apoyando efectivamente a la divulgación de las tecnologías generadas.

Para el plan de difusión se planificaron 33 actividades y se ejecutaron 45. De la misma forma se planificó la capacitación de 100 productores y se llegó a por lo menos 1000 agricultres/as. En forma general se programaron alrededor de 63 actividades y se han ejecutado 118, con un cumplimiento del 179%.

Con relación a los impactos, se estima que el costo de producción se reduce en al menos $ 100 por hectárea, al no requerir de ninguna aplicación química para el combate de la Roya en las nuevas variedades de fréjol arbustivo. Lo anterior significa también menos “envenenamiento” para 8 jornales/ha que se necesita para su aplicación. Consecuentemente se deja de asperjar 2 litros o kilogramos de producto por hectárea de cualesquier producto que normalmente el agricultor adquiere en las casas comerciales.

Evidentemente el Proyecto ha beneficiado a productores, consumidores, intermediarios y el medio ambiente, hasta cuando se rompa la resistencia de las variedades o cuando la demanda del mercado deje en desuso a las variedades generadas, por lo que se sugiere seguir patrocinando la investigación básica en los rubros de prioridad en los frágiles sistemas de producción en la sierra sur para mantener continuidad en la reposición de nuevas tecnologías.

Dadas las condiciones agro-socio-económicas especiales de la sierra sur, sería deseable patrocinar proyectos con el enfoque de sistemas integrados, porque solamente mejorando las unidades productivas como un todo se logrará retener a los productores en sus predios, evitando consecuentemente la urbanización y sobre todo la migración internacional.

Otra de las prioridades es la capacitación y formación de grupos y/o agricultores individuales para la producción de semilla de calidad por medios artesanales. También es necesario buscar alternativas de comercialización promoviendo valor agregado como por ejemplo productos congelados para el fréjol y arveja que mayormente se comercializan en estado de grano verde, que ante una sobreoferta, las pérdidas son cuantiosas para productores y no así para los intermediarios.

 

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