Proyecto: IQ-CV-063
AGSO
Desarrollo de una metodología para el análisis ecoregional de las subcuencas andinas
Como Antecedentes al Proyecto se anotan 5 actividades realizadas previamente en la Cuenca del Río El Ángel. La primera es el trabajo de análisis y mejoramiento de los sistemas de producción lechera de pequeños y medianos productores que inició en 1989 como parte del Proyecto IEE de FUNDAGRO el que se prolongó hasta 1992. El segundo, la ampliación de este Proyecto con un enfoque más definido hacia el análisis de sistemas de producción agropecuaria que fuera parte de actividades del Consorcio para el Desarrollo Sostenible de la Ecoregión Andina, CONDESAN, que cubrió el período 1992 a 1994.
En este período se creó el Consorcio Carchi como mecanismo de concertación entre los elementos de la producción agropecuaria, las autoridades locales, las ONG´s actuantes en la zona. En tercer lugar, la continuación del proyecto anterior, esta vez con el nombre de Proyecto MANRECUR I con el apoyo económico del Centro Internacional de Investigación para el Desarrollo, CIID-Canadá, el cual incluyó aspectos relacionados con la conservación de los recursos naturales en el desarrollo; esta fase se prolongó hasta 1998.
El cuarto es el Proyecto MANRECUR II con el mismo apoyo pero en el cual se hizo énfasis en el análisis de las relaciones sociales, el uso de los recursos naturales, principalmente el agua y el desarrollo regional. La quinta actividad es el Taller de Metodología para Análisis Ecoregional, organizado por el CONDESAN en Quito, en Octubre de 1998 en el cual se exploraron las relaciones generales de los factores que pueden intervenir en el funcionamiento de una determinada Ecoregión.
Como resultado de estos estudios y trabajos surgió como una de las preguntas importantes el conocimiento de las razones por las cuales una Cuenca hidrográfica aparentemente dotada de suficientes recursos naturales, con una sociedad cuya educación es superior al promedio del país, con buenas vía primarias de comunicación ha permanecido estática por lo menos por los últimos 30 años. Pareció entonces útil e importante desarrollar una metodología para indagar las razones para esta falta de desarrollo en un medio ambiente aparentemente propicio. La Facultad de Ciencias Agrícolas de la Universidad Central y El Proyecto MANRECUR II propusieron al CONDESAN la realización de un proyecto dirigido a contestar esta pregunta.
El Objetivo General fue: desarrollar una metodología de análisis ecoregional, tomando como referencia el uso del agua en la Cuenca del Río El Ángel- Provincia del Carchi y los siguientes Objetivos Específicos: 1. completar y analizar la información levantada por el Consorcio Carchi sobre la situación del recurso agua, los sistemas productivos y empresa privada y pública de la Cuenca; 2. Realizar un inventario y sistematizar la información existente y de nueva generación; 3. desarrollar una propuesta metodológica general para el análisis ecoregional. Como parte de la propuesta inicial se presentó una aproximación de lo que podría constituir un esquema del Desarrollo de Herramientas para el Análisis Ecoregional.
Cumpliendo con los objetivos del proyecto, se realizaron 11 estudios complementarios, se desarrollaron 5 documentos de soporte, 5 tesis de nivel profesional de varias universidades, una tesis de ph. D (Cornell University, U.S.A.), se sistematizó la información anterior y la nueva obtenida de forma que permita el análisis dirigido a determinar el potencial de desarrollo de la Cuenca.
Con la información obtenida se propuso la aplicación de esta información al esquema de análisis ecoregional. Las siguientes son las conclusiones principales derivadas del estudio: a pesar del ambiente favorable para la producción agropecuaria, la provincia del Carchi y dentro de ella los cantones que forman la cuenca del Río El Ángel, se encuentran entre las de mayor pobreza e indigencia del país. el aporte de la actividad privada de la cuenca en total es de 39,9 millones de dólares anuales que equivale a US $ 46 por Km. cuadrado, cifras muy bajas que no dejan espacio para el ahorro local, los predios comerciales agropecuarios, a pesar de que usan el 39% del área útil contribuyen con solo 14% de la producción total y de este dinero la única contribución al desarrollo de la cuenca son los jornales agrícolas.
Todas las demás transacciones se realizan fuera de cuenca por lo que han sido y son empresas totalmente extractivas, las inversiones nuevas en floricultura solamente han contribuido con 250 puestos de trabajo de muy baja remuneración y alto riesgo de salud y al igual que los predios comerciales y sus transacciones se hacen fuera de la cuenca y no dejan inversión adicional el aporte del Estado es muy importante para la vida de la ciudad y es la principal fuente trabajo para los habitantes de las poblaciones urbanas y urbano-rurales, constituyendo el 17% del ingreso total de la cuenca con las cifras anteriormente indicadas se deduce que con la capacidad producción y de ahorro de la población local no es posible esperar que esta se constituya en motor del desarrollo.
Las estimaciones de mejoramiento de la producción agrícola, con empleo de todos los medios de producción, incluyendo crédito, tecnología y control del mercadeo podrá solamente producir un alivio de la pobreza con incremento de 30 a 40% del ingreso neto actual por finca, el desarrollo está, por tanto, ligado a las posibilidades de inversión externa en bienes que dejen un excedente local que promueva la creación de nuevas fuentes de trabajo mejor remunerado los factores de origen supralocal (externos a la cuenca) no pueden ser valorados cuantitativamente y deben ser considerados como “palanca” para el ajuste de un sistema “todo – nada” que regula los estímulos de desarrollo de acuerdo a las conveniencias de los “poderes” socio-económicos que comandan la vida de una nación “económico feudal” como es el Ecuador que maneja, para propósitos personales o de grupo restringido, los mecanismos del poder nacional solo o en concomitancia con intereses externos.